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En este espacio se irán añadiendo artículos y enlaces que aporten aquellas personas que así lo deseen y que inviten a la reflexión.

¿ESTARÉ ELIGIENDO EL CAMINO CORRECTO?

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A veces, en muchas situaciones de la vida, nos vemos presionados, quizás por nosotros mismos, al no saber si estamos haciendo bien o no las cosas. A veces, es posible que tengamos miedo a eso: a no hacerlo bien, a equivocarnosPero equivocarse es de humanos, errores es algo que todo el mundo comete, y, a veces, no escoger el camino correcto te sirve para darte cuenta de tu error, para no volver a cometerlo la próxima vez. Incluso caer mil veces en la misma piedra tampoco te hace diferente o más idiota, es algo que pasa… Tendríamos que quitarnos el miedo a fallar, esa oscura niebla que nos cierra los ojos al ver que el camino malo también te puede dar una gran respuesta en la vida.

Nos iremos dando cuenta de que la vida no es perfecta, se construye también de equivocarnos y aprender de ello, de caernos y levantarnos después, porque, si no conocemos el lado malo, ¿cómo vamos a valorar lo bueno?… Existe la duda de qué hubiera pasado si lo hubiese hecho bien o qué hubiera hecho si hubiera elegido otra opción… Supongo que si has elegido una de las opciones ha sido por alguna razón, porque aquí, chicos, en esta vida todo pasa por alguna razón. Entonces, si te equivocas, también será por alguna razón, aunque a veces nos quememos intentado buscar la maldita causa de tantos errores… ¿Esto sirve de algo?

Estela Albujer García, estudiante de 4º de ESO

¿QUÉ PASARÍA SI…?

rosa artículo

Parece que el mundo en el que vivimos no nos lo pone demasiado fácil y resulta normal ver cómo las personas de nuestro entorno y nosotros mismos nos pasamos la vida quejándonos por el esfuerzo que supone sostenerse, con un poco de ilusión, en este planeta. Para colmo, perdemos cantidades ingentes de energía intentando decidir cómo movernos, y es que, decidir qué elegimos vivir es algo que nos vemos obligados a hacer todo el tiempo.

Tomar decisiones, optar por uno u otro camino, es algo que muchas veces nos provoca una sensación de vértigo o incluso de miedo por el hecho de no poder anticipar las consecuencias que vendrán si tomamos el sendero equivocado, olvidándonos de que no existe el error. Sí existen multitud de caminos que nos llevarán a diferentes experiencias de vida que, a su vez, nos harán cambiar, moldearán nuestra forma de ver el mundo, de comportarnos o de vivir. Cada decisión que tomemos nos llevará a conocernos de una forma diferente, más completa, más profunda.

A lo largo de estos años he aprendido que una de las cosas más importantes a llevar en nuestra mochila de caminantes de la vida es la actitud correcta y he llegado a esta conclusión porque muchas veces me ha faltado esa visión y he convertido una experiencia enriquecedora, como todas, en un motivo para lamentarme…, otra vez.

Un día tuve la suerte de llegar a comprender que mi actitud siempre iba a reflejar la forma en que yo pienso y siento, y tomé la decisión de no volver a ser nunca más la persona quejica y esforzada a la que todo le cuesta un tremendo esfuerzo, porque yo detestaba esa postura cuando la veía en los demás.

Lo que siempre me ha gustado ver a mi alrededor son personas que le ponen una sonrisa a la vida, que son capaces de darle la vuelta a cualquier situación inesperada por desagradable que pueda parecer, que saben poner distancia entre quienes son ellos y las circunstancias, y eso me gusta porque me inspira, me resulta contagioso y me alegra la vida.

Esa es la energía que nos ayuda a conseguir nuestras metas y no es que resulte sencillo cumplir los objetivos solo con sonreír, no, el esfuerzo va a ser el mismo, pero para mí está muy claro que esa es la actitud que anticipa el éxito que quiero lograr en mi vida y el que quiero ver en las vidas de la gente que me importa, por eso os animo a preguntaros:

¿Qué pasaría si a partir de ahora me paro a pensar cómo quiero tomarme la vida? ¿Qué pasaría si dedicara un momento a decidir cómo quiero sentirme ante los retos cotidianos, sin lanzarme a ellos con el barullo emocional de siempre? ¿Qué pasaría si a partir de este momento saludo a mi vida con una sonrisa?
Rosa García Valero (Terapeuta y Asesora Evolutiva)